Estrategias para fomentar la disciplina en el aula

Psic. Rocío Velázquez

 

Principios Básicos

  1. Evaluar la conducta
  2. El ejemplo y la constancia
  3. Actitud amable pero firme
  4. Inculcar hábitos de orden, cooperación e higiene: Planeación
  5. Comunicación asertiva
  6. Expresión de emociones, pensamientos y sentimientos
  7. Mensajes positivos
  8. Fomentar la autoestima, afecto, confianza y toma de desiciones
  9. Manejo del estrés
  10. Ambientación

 

Resumamos las leyes a las que está sometido el niño

  1. Principios educativos de los padres
  2. Reglas sociales
  3. Leyes internas del niño
  4. Obligaciones escolares

 

Desarrollo pisco afectivo

 

Los niños logran un amplio repertorio de emociones y desarrollan paulatinamente la capacidad emocional para comprenderlas. Mediante conciencia social desarrollan formas diferentes de relacionarse. Y finalmente logran una construcción de la identidad personal: auto-concepto, autoestima, afecto.

 

Es importante discernir si se trata de desobediencia o de intolerancia a la frustración…

 

La disciplina es una característica que se refiere a ser constante en nuestras actividades, responsabilizarnos de los compromisos que tenemos, así como aceptar y cumplir las reglas de nuestra familia, trabajo y sociedad. Esta se establece desde los primeros años de vida por medio del aprendizaje de las reglas familiares, de la formación de hábitos de higiene, de la repetición de actividades rutinarias y de la responsabilidad gradual que se les va dando a las niñas y los niños conforme van creciendo.

 

Las personas disciplinadas tienen ventajas sobre las que no lo son. una de las principales es que una persona disciplinada es constante en sus actividades, termina lo que inicia, hace planes realistas y los organiza, de tal, manera que llega a la meta que se propone y tiene la seguridad de que es necesario esforzarse y de ser tenaz para, tener éxito. Con el objeto de a ayuda a inculcar disciplina en los niños y niñas es importante  establecer desde los primeros años habito s de constancia, responsabilidad, orden e higiene.

 

Estas no son cuestionables y serán de gran utilidad para el crecimiento y  desarrollo de los niños. Así mismo les  servirán para la adquisición de nuevas  habilidades y para su desempeño escolar. Para establecer este tipo de hábitos es importante empezar con el ejemplo y ser constantes en la repetición de estas actividades hasta lograr que se realicen automáticamente.

 

Entre estas conductas  están guardar los juguetes o materiales que se utilizan en alguna actividad, lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño, comer alimentos nutritivos; en casa lavarse los dientes,  dormir y descansar el tiempo requerido para cada edad, cumplir con las obligaciones de la escuela y de la casa, una vez que se establecen los hábitos es importante dar apoyo y supervisión para que los niños aprendan a organizarse y adquieran las habilidades necesarias para responder a las exigencias, por ejemplo, de la escuela y de otras actividades que realicen.

 


Las características de la desobediencia


  • La Educación sin Problemas no existe.
  • Lo problemas se solucionan explicando las etapas claves del desarrollo psicológico del niño y ofreciéndoles los medios para afrontarlos.
  • En general, nuestras emociones influyen en la elección de nuestros pensamientos. Si estás de buen humor, valorarás las hipótesis agradables y positivas. Si estás angustiado, sólo verás los riesgos de peligro; y deprimido, solo tendrás pensamientos oscuros.
  • Lo desagradable no es la desobediencia si no las consciencias conflictivas. Si estas persistente es porque existe en un momento determinado, la imposibilidad de comunicar verbalmente o de expresar los sentimientos emocionales de los protagonistas.
  • La desobediencia no es uniforme. Varía según la edad, el sexo, el entorno sociocultural, el entorno familiar y el medio ambiente. Incluso se manifiesta de diferentes maneras, según las épocas.
  • La sociedad y las obligaciones evolucionan más rápidamente que los individuos. Algunos principios se desfasan en unos años. Así pues, inevitablemente, los educadores se enfrentan al conflicto generacional.        
  • Las terapias del comportamiento y cognoscitivas de la "gestión del estrés", insisten en la expresión de las emociones para disminuir la angustia diaria.
  • El papel del educador es enseñar cuáles son los límites. Sin embargo, es importante que puedan expresar su intolerancia frente a las frustraciones y su resentimiento. El niño que no pueda hacerlo, por la razón que sea, reaccionará como una olla a presión sin válvula de escape: al cabo de cierto tiempo, explotará, sí en cambio él puede expresar sus emociones a medida que van apareciendo, el "vapor" liberado calmará la tensión y permitirá el poder aceptar los compromisos necesarios entre sus deseos y los límites de la realidad.
  • Toda la información que trata de educación, debería tener como único fin el transmitir una experiencia y unos métodos para las cosas desde un ángulo diferente. No deben decidir por nosotros lo que está bien o mal.  
  • Los profesores y los profesionales de la educación a menudo también se encuentran tan desprotegidos como los padres ante la desobediencia de un niño.

 

 

¿Qué podemos hacer?


Una de las bases para lograr que haya armonía en el aula establecer reglas dentro de él. Habrá dos tipos de reglas, aquellas que son variables, o sea, las que van cambiando de acuerdo con las situaciones que se presenten o la edad de los integrantes del grupo, y aquéllas que son menos flexibles, porque la edad de los alumnos no exige que cambien.

 

Un ejemplo de regla poco flexible sería que cuando una persona habla las demás escuchan, que nunca se utilicen golpes o malas palabras para ofender a otros, o que cada quien respete los gustos de los demás, donde se puede jugar pelota, gritar, correr, etc. Una regla flexible es el uso de material (por el riesgo de cortarse o de ingerirlo, etc.), de los juegos de Jardín de Niños, etc. Lo más importante es que los niños participen en el diseño de las reglas, esto contribuirá a que se sientan involucrados, así mismo se les están dando las bases para que puedan Ir tomando dediciones y estableciendo reglas poco a poco.


La comunicación presenta dos modalidades que se conocen como comunicación verbal y comunicación no verbal. La comunicación verbal es a través de hablar. La comunicación no verbal es a través de gestos, movimientos corporales y señales como sonreír; decir adiós, fruncir el ceño, quedarse callado, desviar la mirada, sonrojarse, etc. Para que un mensaje sea totalmente claro los dos tipos de comunicación deben coincidir de manera que los sentimientos y actitudes que transmitimos por medio de los gestos, la postura y la mirada, sea acordes con el contenido. verbal que se transmite La manera de lograr una comunicación efectiva es asegurarse de dar mensajes -en un lenguaje sencillo, con ideas cortas y precisas.

 

Además es de gran importancia que la idea se trasmite sea congruente. Al tipo de comunicación afectiva, clara y directa se le conoce como comunicación asertiva. Las personas que son capaces de expresar lo que sientan y lo que piensan de manera efectiva y sin agredir a otros se conocen como asertivas.

 

Dada la importancia que se le ha dado a aspectos tradiciones de obediencia y exigencia para que las (os) niñas (o) se comporten "apropiadamente", ha sido común acentuar con mensajes negativos los errores que éstos (as) cometen como técnica para que sean corregidos. Actualmente se sabe que es más adecuado resaltar los aspectos positivos de la conducta de los (as) niños (as), así como comunicarles de manera clara y concreta las alternativas que tienen en determinada situación y lo que se espera de ellos.

 

Toma de decisiones y autosuficiencia: Para que un niño aprenda a decidir, es fundamental enseñarlo como hacerlo y darle la oportunidad de practicarlo. Alrededor de los 4 o 5 años es capaz de entender por qué es mejor realizar una actividad que otra, si se le explica con algún ejemplo sencillo y se le da la oportunidad de exponer lo que piensa. Es decir, si es capaz de analizar las ventajas y desventajas de una situación. Asumir las consecuencias de lo que se elige o de lo que se hace, es una manera de fomentar la responsabilidad, lo cual es una de las tareas más importantes en la educación de los niños. 

 

A medida que los niños perciben que sus padres les tienen confianza y les permiten tomar decisiones, van fortaleciendo un sentimiento de independencia y de autosuficiencia que les permite enfrentarse a los problemas cotidianos adecuadamente.

 

La autoestima:   El término autoestima se utiliza cada vez mas cuando se habla del desarrollo del niño. La autoestima se refiere a la manera como cada persona se evalúa, aprecia y reconoce a si misma.

 

Se relaciona con la confianza y la seguridad que tienen los individuos en ellos mismos, y esto a su vez se asocia con el éxito que tienen en las actividades que realizan. La autoestima se desarrolla en los primeros años de vida, a través de los mensajes que la madre y el padre dan a sus hijos.

 

Cuando los mensajes son positivos, es decir, enfatizan los logros de los niños y se transmiten con afecto generaran en los menores un sentimiento de seguridad que será fundamental en etapas posteriores de su vida. Un punto clave dentro del desarrollo de la autoestima es la aceptación del niño tal como es.

 

Es decir, aceptar a los hijos con sus características particulares, ya sean físicas o emocionales, cual significa aceptar sus cualidades, defectos e intereses.

 

Afecto: Los sentimientos de amor, cuidado y apego forman lazos emocionales entre padres, madres y educadores manifestados por palabras cariñosas, besos, abrazos, etc. El afecto en la escuela se le transmite al niño cotidianamente en todas las interacciones que se tienen dentro de la rutina diaria, del juego, del apoyo y la comprensión. Los sentimientos de cercanía y de armonía dentro de la familia y la escuela son placenteros para todos los integrantes y facilitan que surjan otros sentimientos como seguridad, felicidad y capacidad de disfrutar de las diferentes actividades que se realizan.

 

La confianza: El, afecto y la confianza dan las bases para que exista confianza recíproca en la relación, es decir, el niño sabe que puede recurrir a sus padres y maestros ante cualquier situación para buscar apoyo, afecto, orientación, consuelo, etc. Y éstos confían en que el menor recurrirá a ellos cuando los necesiten.

 

Se recomienda facilitarle al niño algunos materiales por un tiempo (1 mes aproximadamente) y guardar el resto. Posteriormente se le pueden cambiar los materiales de manera que encuentren aspectos novedosos y de aprendizaje constantemente. Reducir el número de materiales y estímulos que rodean el ambiente de los niños contribuye a que logren mejores periodos de atención y concentración, ya que dedican más tiempo a cada uno de ellos.

 

En la medida que el niño crece puede, junto con sus maestros y padres decidir los materiales que desea para un tiempo y aceptar guardar otros. Esta situación también ayuda a que el niño tomo dediciones, establezca prioridades y tenga mayor facilidad para ordenar sus juguetes.      

 

La planeación


La organización y planeación de las actividades es un punto clave que permite a los niños realizar actividades que se espera que hagan, como ir a la escuela, hacer sus tareas, tener tiempo para descansar, para jugar y para divertirse.


Saber organizar forma parte de la disciplina,-ya que de esta manera es posible programas las actividades y darle mayor importancia a aquellas que realmente son prioritarias. De esta manera, se puede evitar no cumplir con lo esperado o el dejar actividades sin terminar.

 

Al igual que todas las nuevas habilidades, al propio los menores requieren de apoyo y supervisión de los adultos para poder planear sus actividades, posteriormente la planeación será un hábito en sus vidas. La tarea de planear no solo radica en escribir lo que se piensa hacer en una semana, sino realmente apegarse a lo planeado y cumplirlo. Los niños se darán cuenta de los beneficios al obtener mayor provecho de su tiempo. Aprenderán que si tienen una hora para hacer la tarea y se concentran en concluirla, disfrutarán el resto de la tarde para satisfacer otras necesidades como jugar, visitar amigos, practicar algún deporte, etc. Al planear, los días se vuelven rutinarios y parece que no hubiera tiempo para nada, se genera frustración y cansancio, además de perder la oportunidad de ser más productivo.

 

Aprender a planear y decidir entre las tareas de mayor o menor importancia es una habilidad que servirá como base para hacer un plan de vida. Saber establecer reglas a corto, mediano y largo plazo es la manera de lograr poco a poco los objetivos que se tienen planeados en la vida. Además, planear las actividades brinda la oportunidad de reflexionar sobre los que se quiere, es decir tener claro hacia dónde dirigirse y no desperdiciar esfuerzos sin una meta definida.